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9 min de lectura

Cómo comunicar riesgos jurídicos en inglés a clientes internacionales

Escrito por

Lucas Weaver, fundador de Fluency Unleashed

Lucas Weaver

Fundador de Fluency Unleashed.

Cómo comunicar riesgos jurídicos en inglés a clientes internacionales

Tienes el análisis legal claro. Sabes qué puede salir mal, en qué escenario y con qué probabilidad. El problema llega cuando tienes que explicárselo a un cliente internacional en inglés y la frase que te sale suena o demasiado catastrofista o demasiado vaga. Y ninguno de los dos extremos te ayuda.

La comunicación de riesgo jurídico en inglés tiene su propia lógica. No se trata de traducir lo que dirías en español; se trata de construir un mensaje que un cliente de otro sistema jurídico entienda con la misma precisión y el mismo tacto con que lo dirías en tu lengua. Esto requiere una estrategia comunicativa propia, y conviene construirla antes de que te llamen para una decisión urgente.

El cliente no necesita una alarma: necesita una decisión

El cliente pregunta si la operación debe seguir adelante. Respondes: “This is a serious problem.”

Silencio.

Al otro lado de la pantalla ya no preguntan por opciones. Quieren saber cuánto va a costar el desastre. Tú habías identificado una exposición condicionada por hechos todavía abiertos; la frase la convirtió en una conclusión.

Ese salto es caro. Hace que el cliente reaccione a una certeza que tu análisis nunca sostuvo.

El extremo contrario tampoco ayuda. “There may possibly be an issue” diluye la advertencia hasta que nadie sabe si debe actuar.

En coaching escucho esta fricción con abogados que dominan el asunto. El criterio jurídico está ahí; la calibración en inglés falla. La advertencia llega más grave, más vaga o más insegura de lo que pretendían.

Para comunicar un riesgo jurídico, el cliente debe salir con cuatro respuestas:

  • qué has identificado;
  • cuánto puedes afirmar con la información disponible;
  • qué consecuencia práctica tendría;
  • qué recomiendas hacer ahora.

Una formulación más útil sería:

“We have identified a material risk in the proposed structure. Its impact depends on how the authority applies the current guidance, so we recommend reviewing the supporting documentation before proceeding.”

Si el análisis solo sostiene una posibilidad, habla de posibilidad. Si ya sostiene una exposición material, nómbrala y explica la consecuencia.

Más seguridad de la que puedes defender crea una promesa. Menos seguridad de la que el riesgo exige deja al cliente sin urgencia.

Cómo explicar riesgos legales en inglés sin sonar alarmista

Tres mensajes llegan mal de tres maneras distintas.

“This is a serious problem.” El cliente oye gravedad, pero no sabe qué la causa.

“There may be an issue.” Oye incertidumbre, pero no sabe si debe actuar.

“The authority is reviewing similar structures, there are several possible outcomes, and we are still assessing the implications…” Oye contexto, pero la recomendación queda enterrada.

El problema no es la falta de información. Es el orden.

Sitúa el contexto, presenta tu valoración, delimita la incertidumbre, explica la consecuencia y cierra con una recomendación.

Una respuesta completa puede sonar así:

“The proposed structure follows the current guidance. However, there is a credible risk that the authority may take a different view. If that happens, the filing will require additional support. We recommend testing the structure against the latest decisions before submission.”

Cada frase avanza la decisión. La primera establece el punto de partida. La segunda presenta el riesgo y lo que sigue abierto. La tercera traduce ese escenario en una consecuencia. La última dice qué hacer.

Evita acumular cautelas. “It might possibly be the case that there is a potential issue” contiene tantos frenos que la valoración desaparece. “There is a potential issue that requires review” mantiene la incertidumbre y conserva la acción.

Separa también probabilidad y gravedad. Un resultado poco probable puede tener un impacto alto. Otro puede ser bastante probable y tener un efecto menor. Si mezclas ambas dimensiones en serious, el cliente no sabe si hablas de posibilidad, coste o urgencia.

Nómbralas por separado: “The likelihood is low, but the potential impact is significant.” Añade el dato que sostiene la valoración y la acción que propones. El cliente sabrá qué riesgo acepta y qué debe ocurrir después.

Verbos modales: deja de tratarlos como una tabla de porcentajes

En sesiones he visto a abogados detenerse en mitad de una respuesta para decidir si might “equivale” a menos probabilidad que may. Mientras hacen ese cálculo, la frase pierde ritmo y el cliente sigue sin saber qué recomienda su abogado.

Ese sistema no funciona. Los modales ingleses no forman una escala matemática universal.

May, might y could expresan posibilidad. La probabilidad que percibe el oyente depende del contexto, del verbo principal, de los adverbios y de la explicación que viene después. Cambiar might por may no convierte una intuición en un análisis.

Tampoco arregles la frase saltando a definitely o certainly. Esos intensificadores presentan una seguridad que tendrás que poder defender.

La distinción útil aparece cuando comparas predicción y condición:

“This will trigger a review” presenta el resultado como esperado.

“This would trigger a review if the authority applies the new test” nombra el supuesto que activa la consecuencia.

Would no es una versión prudente de will. Sin una condición clara, no mejora el análisis.

Para hablar de posibilidad, prueba la frase completa:

  • “This could trigger a review.”
  • “This may trigger a review under the current guidance.”
  • “We consider a review possible but unlikely.”

La tercera suele ser la más útil cuando el grado de probabilidad decide la acción, porque declara tu valoración en lugar de dejar que el cliente la adivine a partir de un solo verbo.

Después nombra el hecho que movería la conclusión:

“That assessment would change if the authority treats the transactions as connected.”

Tu trabajo no es encontrar el modal perfecto. Es dejar claras la valoración actual, la condición que la sostiene y el punto donde tendrías que revisarla.

Cómo señalar una red flag con autoridad y sin dramatismo

Una alerta jurídica tiene que provocar la respuesta adecuada. Si todo es una red flag, la expresión deja de distinguir lo urgente de lo que solo requiere revisión. Si nunca pasas de concern, un cliente puede tratar un riesgo material como una nota secundaria.

Elige la formulación según la acción que necesitas:

  • “There is a point we should review before proceeding” abre una revisión sin presentar el asunto como urgente.
  • “We have identified a material risk that needs to be addressed before signing” señala una exposición relevante y fija un límite de actuación.
  • “We strongly advise against proceeding until this issue is resolved” comunica una recomendación clara cuando tu análisis la justifica.

La autoridad no viene de sonar alarmado. Viene de mostrar que has identificado el riesgo, entiendes su efecto y tienes un plan.

Los verbos ayudan a controlar ese registro. We note, we have identified y we flag presentan el punto como resultado del análisis. We fear desplaza el foco hacia una reacción emocional. We warn puede ser adecuado en una advertencia formal, pero resulta excesivo si la situación solo requiere una comprobación.

Evita esconder la recomendación entre cumplidos o cautelas. El llamado “sándwich” comunicativo puede suavizar tanto el centro del mensaje que el cliente no reconoce la prioridad. Es mejor usar una secuencia directa:

“We have identified a disclosure issue in section 4.2. If it is not corrected, the filing may be rejected. We recommend amending the wording before submission.”

Riesgo, consecuencia y acción. Sin dramatismo y sin rodeos.

La fuerza de la frase debe venir del análisis. Antes de usar material, significant o critical, comprueba que puedes explicar exactamente qué impacto describe esa palabra.

Cómo explicar incertidumbre y alinear expectativas

Un cliente pide una respuesta binaria: “Will we win?” Tú tienes una valoración profesional, no una garantía.

Una respuesta como “This is a strong case” puede sonar más definitiva de lo que pretendes. Si no aclaras en qué información y supuestos se apoya, el cliente recordará la confianza de la frase y olvidará sus límites.

Empieza por separar tres capas: hechos confirmados, valoración actual y variables abiertas.

“The filing was submitted on 12 March” presenta un hecho verificable.

“Based on the documents reviewed, our current assessment is that the claim has strong prospects” presenta una valoración y nombra su base.

“That assessment may change if further evidence emerges” identifica la variable que podría moverla.

Esta separación no te hace sonar evasivo. Le permite al cliente saber qué parte puede tratar como estable y qué parte necesita seguimiento.

Las fórmulas de alcance son útiles cuando aportan información concreta:

  • Based on the information currently available…
  • Our assessment assumes that…
  • As of today…
  • Subject to confirmation of…
  • If further evidence emerges…

No las apiles como cláusulas de protección automática. Elige la que describe el límite real de tu análisis y completa la frase con el supuesto o dato correspondiente.

El horizonte temporal también merece precisión. En vez de “This should be fine”, explica qué sabes hoy y cuándo revisarás la posición:

“Our assessment reflects the current guidance. We will revisit it if the authority publishes the pending decision.”

Así el cliente recibe una opinión situada en el tiempo y un mecanismo de seguimiento. No le estás pidiendo que confíe en que nada cambiará. Le estás diciendo qué cambio vigilarás y qué harás si ocurre.

Tono, concisión y autoridad bajo presión

Abres un correo entre dos reuniones y lees: “There may be a potential interpretive issue depending on the authority’s approach.”

Tienes treinta segundos. Todavía no sabes qué riesgo existe ni qué quiere que hagas el abogado.

La frase contiene cautela, pero la valoración y la acción han desaparecido. Reduce el mensaje:

“There is a potential interpretive issue. Its impact depends on how the authority applies the provision. We recommend obtaining confirmation before proceeding.”

Ahora puedes localizar el riesgo, la variable y la recomendación en una sola lectura.

He cometido el error contrario al revisar textos: intentar conservar todos los matices dentro de una oración porque cada uno parecía jurídicamente defendible. El resultado era correcto y casi imposible de usar.

Mi regla es tajante: una idea principal por frase. Si el riesgo tiene tres componentes, usa tres frases. Coloca la recomendación donde nadie pueda confundirla con una nota secundaria.

Antes de enviar, leo el mensaje como alguien que no ha trabajado en el asunto. Primero comparo la certeza de las palabras con la evidencia. Después busco la consecuencia práctica para el cliente. Por último, localizo la acción y el plazo.

Si tengo que releer para encontrar cualquiera de las tres, el mensaje todavía no está listo.

La entrega oral exige la misma disciplina. Una formulación correcta pierde autoridad cuando aceleras justo antes de la recomendación, llenas las pausas con maybe o dejas el final suspendido.

Graba una respuesta de sesenta segundos a esta pregunta: “What is the main risk, and what do you recommend?” Escucha si has separado valoración, incertidumbre y acción. Corrige un patrón y repite con una interrupción.

Para situar este trabajo dentro de la diferencia más amplia entre inglés cotidiano e inglés jurídico, empieza por el artículo pilar. La evaluación gratuita de Legal English permite revisar claridad, ritmo, vacilación y formulación en una situación jurídica real.

Siguiente paso

Entrena el inglés que exige tu trabajo jurídico.

Cuéntanos qué situaciones necesitas manejar en inglés. Te ayudaremos a identificar el trabajo lingüístico y de pronunciación que tendría más impacto.

Inglés jurídico para abogados
Lucas Weaver, fundador de Fluency Unleashed

Sobre el autor

Lucas Weaver

Lucas Weaver es el fundador de Fluency Unleashed. Trabaja con profesionales que necesitan comunicar su criterio con más claridad en reuniones, negociaciones y conversaciones internacionales.